Herramientas

Las Herramientas

La historia de la humanidad es la historia de sus herramientas. La humanidad empezó a ser humanidad cuando dominó la herramienta primordial, donde todo empieza: el fuego. Sin fuego, nuestras herramientas se reducirían a palos, piedras y poco más; con fuego pudimos fundir metales y, con ellos fabricar toda la amplia variedad de herramientas que usamos a diario.

Cada herramienta ha significado un paso evolutivo y cultural en la humanidad. Con el fuego, las familias de los primeros seres humanos se reunieron en un mismo lugar, para calentarse y cocinar. Al mismo tiempo, desarrollaron la única herramienta que supera al fuego: el lenguaje; la capacidad de hablar y trasmitir pensamientos, ideas, historias… La comida cocinada es mucho más sencilla de masticar y digerir, con lo que las enormes mandíbulas de dientes grandes y fuertes sobraban. Con el fuego, mandíbulas y dientes se hicieron mucho más pequeños dando forma a nuestros rostros actuales. Tú cara, mi cara es producto de una herramienta llamada fuego. Luego, llegó el cuchillo; al principio de piedra, luego, de acero; llegaron el martillo, el destornillador y los ordenadores. Sin cuchillo no habría operaciones quirúrgicas. Sin martillo no tendríamos las catedrales góticas o los puentes para atravesar ríos y barrancos. Sin destornillador, sería imposible fabricar relojes. Y, sin ordenadores, los inspectores de hacienda no nos tendrían tan vigilados como nos tienen.

Pero no solo dientes y mandíbulas pequeñas son producto de una herramienta. Todo nuestro cuerpo se adaptó al uso de herramientas. Con su uso, disminuyó la masa muscular necesaria para trabajar. Antes de la invención del cuchillo se necesitaba mucha fuerza para despellejar un conejo, o arrancar una raíz comentible. Para aprovechar toda esa fuerza se necesitaban, además de brazos cortos y fuertes, dedos gruesos, cortos y fuertes. Las herramientas permitieron que esos brazos y esos dedos cortos y fuertes se alargaran, se hirieran más finos y diestros. Con la invención del cuchillo, esa fuerza no era tan necesaria, molestaba más que otra cosa, y las energías necesarias para crear esas grandes masas musculares fueron dirigidas a otros menesteres más necesarios, como agrandar el cerebro. Tu cuerpo, mi cuerpo es producto directo del uso de herramientas.

Como curiosidad mencionaremos que no solo el ser humano usa herramientas. Hay muchos animales que también las usan a diario. Lo normal es que las encuentren a su alrededor, sin elaborarlas. El más destacado es el chimpancé, que usa palos para sacar insectos de la tierra o de los troncos de árboles; incluso hay chimpancés que fabrican lanzas para la caza. También los cuervos manejan palos para conseguir larvas e insectos ¿Y qué decir del humilde pulpo? capaz de fabricarse armaduras para protegerse de los depredadores con piedras y cáscaras de coco. O el elefante, que lanza piedras para romper las vallas electrificadas puestas por los ganaderos africanos para proteger sus pastos. Incluso hay avispas que usan piedrecillas a modo de martillos, para apisonar la tierra que esconde sus huevos.

Una herramienta es un objeto o máquina diseñado y fabricado para elaborar un determinado trabajo. Aunque lo normal es que sean de algún metal como acero, bronce o aluminio, hay herramientas de madera (lápiz) de piedra (morteros de cocina)  plástico (bolígrafos, espátulas de plástico) o incluso pelos de animales (pinceles).  Lo normal es que combinen varios materiales, como el mismo bolígrafo con cuerpo de plástico, mina de plástico y punta metálica. O los martillos, con mango de madera o plástico y masa de metal. Esto en cuanto a herramientas manuales. Si exploramos las herramientas eléctricas, la cosa se pone de lo más interesante. En este infinito grupo de herramientas podemos encontrar desde un sencillo taladro, que solo hace agujeros y poco más, hasta complejos ordenadores y telescopios capaces de desentrañar los misterios del Universo.

Hablar de herramientas multiusos o de herramientas específicas es muy complicado, pues todas las herramientas pueden ser usadas (aunque no es recomendable) para muchas tareas que no se pensaron cuando se diseñaron y construyendo. Una herramienta que puede parecer muy especializada es el bisturí, un pequeño cuchillo solo usado (en teoría) para operaciones quirúrgicas. Pero no deja de ser un cuchillo y una lámina de metal que puede usarse como espátula, para sacar punta al lápiz o, incluso desatascar un fregadero. En realidad, el uso específico de una herramienta depende de nuestro ingenio, que nos hace usar muchas herramientas para lo que no están diseñadas. Usamos, por ejemplo, destornilladores como palancas o taladradoras para lijar. Claro que no podemos clavar un clavo con una maza de goma. Es una herramienta diseñada para colocar baldosines; pero si podemos colocar baldosines con una maza de acero, siempre y cuando golpeemos el baldosín con la punta del mango.

Hace tres millones de años, empezamos a fabricar las primeras herramientas golpeando una piedra dura contra otra blanda. Así nació el primer cuchillo y el primer martillo. Atando una piedra con filo a un palo nació la primera hacha. Estas herramientas también eran armas para la caza y la guerra, algo que veremos a la largo de toda la historia de la humanidad. Al mismo tiempo se desarrolló las herramientas que más han influido en la historia de la humanidad: la aguja de coser y cuerdas

Con la Revolución del Neolítico llegó la agricultura, la alfarería, la cestería y la ganadería. Nuevos trabajos, que exigieron nuevas herramientas. Más o menos por esa misma época, llegaron los metales y, en muchas ocasiones, solo tuvieron que copiar el diseño de una herramienta ya existente. La hoz más antigua que se conoce es un trozo de madera curva, con lascas de sílex en su interior. Las primeras hoces de metal siguieron ese diseño, hasta el punto que las hoces modernas son exactas a las que se fabricaron hace miles de años. Al mismo tiempo, y partiendo de diseños antiguos, nacieron otras herramientas. A partir de un martillo nació el pico; a partir de una pala nació la azada…

En esa misma Revolución del Neolítico, el ser humano se cansó de vivir en cuevas y chozas más o menos cómodas. Decidió hacerse sus propias cuevas, lo que hoy conocemos como casas. Nacieron nuevas artes y oficios: la cantería, arquitectura, albañilería…que exigió otras herramientas: cinceles, paletas de albañil, niveles, plomadas, carretillas…Con la Revolución Industrial y sus máquinas de vapor, los tornillos cobraron tanta importancia que se necesitó perfeccionar muchas herramientas: destornilladores, llaves inglesas, fijas, de tubo… La soldadura permitió fabricas herramientas más compactas, potentes y ligeras; además de barcos de acero más rápidos, con mayor capacidad de carga. La soldadura de estaño abrió las puertas a la electrónica y a la revolución que hoy estamos viviendo: la Revolución Informática.

Todos usamos herramientas ya sea en el trabajo o en nuestras aficiones. Da igual lo que hagamos, en todos los trabajos, en todos los pasatiempos se usan herramientas. Podemos decir que, salvo los objetos artísticos – cuadros, estatuas…- todo lo que nos rodea son herramientas, y las usamos sin cesar.

Todas las herramientas han marcado la historia de la humanidad, pero unas más que otras. Aquí muestro unas pocas.

Cuchillo: posiblemente, la primera herramienta de la humanidad. Se lleva usando desde hace dos millones de años, ya sea en la paz o en la guerra. El arma más usada a lo largo de nuestra historia es un cuchillo largo y ancho, llamado espada. Del cuchillo desciende el hacha, el formón, la gubia…Hoy podemos encontrar una enorme diversidad: bisturíes, cuchillos de cocina cada uno adaptado a una tarea específica, cúter…

Arado: con él empezó la agricultura en serio y a gran escala. Su uso se remonta a Mesopotamia. Al principio fue tirado por personas; luego, por caballos y bueyes. En la actualidad, es el tractor el que tira del arado.

Brújula: Inventada por los chinos, permitió los viajes marítimos realmente largos y alejados de la costa. Antes de la brújula, los marineros no podían perder de vista la costa – navegación de cabotaje – lo que dificultaba mucho los viajes de exploración de nuevos mares y nuevas tierras. Hasta que la brújula no fue perfeccionada en Europa, no se pudo descubrir América.

Hoz: empezó a usarse en el Neolítico, hace unos 10.000 años más o menos, y siguió usándose hasta la aparición de las cosechadoras mecánicas. Es el símbolo, junto con el martillo, del trabajo y de los trabajadores al aparecer en la bandera comunista. Su hermana mayor, la guadaña, es el símbolo de la muerte,

Serrucho: es una de las principales herramientas de la carpintería ya que corta la madera sin desperdiciar mucho material y con poco esfuerzo, cosa que no ocurre con el hacha. Hoy por hoy, todos los carpinteros de madera o metálicos, incluso los canteros, usan algún tipo de serrucho manual o mecánico. Según la mitología griega, fue un niño el que lo inventó – hay versiones que dicen que fue el hijo de un rey griego – inspirándose en las escamas de un pescado.

Pólvora: fue el primer explosivo de la humanidad y es una de las pocas herramientas usadas en la paz para demoler edificios o piedra, en la guerra y con fines lúdicos (fuegos artificiales)

Estribo: Los primeros estribos aparecieron en la India, y eran de cuerda. Solo quienes monten a caballo conocen la importancia de este humilde trozo de hierro para dirigir mejor al caballo, más comodidad en la monta y más seguridad encima de la silla de montar. Hasta que no apareció, los viajes se hacían a píe o con carros, aunque tenían caballos a mano.

Andamio: Algunos pintores de las cuevas rupestres ya debieron usar algún tipo de andamio. Sin el andamio la construcción de edificios es imposible.

Aguja de coser: quizás no haya otro elemento tan humilde como importante, que tiene por objeto unir materiales entre sí. Las primeras de ellas fueron fabricadas en hueso hace unos 30.000 años y su diseño no ha cambiado desde entonces. Su primer uso fue el de fabricar ropa y proteger al humano del clima. Los primeros aviones eran de tela, cosida con agujas de coser; y los modernos cirujanos la usan para coser la piel al finalizar sus operaciones. Incluso fueron utilizadas como armas por los ninja japoneses.

Por supuesto se han quedado muchas herramientas que cambiaron nuestra historia en el teclado del ordenador. No quiero hacerme más pesado de lo que ya soy. Se han quedado herramientas tan importantes como la red de pesca, el ábaco, el lápiz, el bolígrafo, el pincel, la escalera, el reloj, la olla, la sartén, el telescopio, el nivel, la plomada, el cincel…

Gracias por su atención.

J.B.